Vitamina C y cuidado de la piel
La función principal de la piel es actuar como una barrera contra las agresiones del medio ambiente, brindar protección contra externas, evitar deshidratación.1
Al estar en constante contacto con el ambiente externo, la piel está sujeta a más agresiones que la mayoría de nuestros otros órganos, por lo que es donde ocurren los primeros signos visibles del envejecimiento.1
Se compone de dos capas:2
El estado nutricional es vital para mantener el funcionamiento normal de la piel. La piel normal contiene altas concentraciones de Vitamina C, que apoya funciones importantes y bien conocidas como:1,2
El contenido de Vitamina C en la epidermis es de un 425% mayor que el contenido en la dermis.2 Su papel en la salud de la piel se ha debatido desde su descubrimiento en la década de 1930.1
La Vitamina C participa en la formación del colágeno en la dermis y desempeña un papel fisiológico en la piel contra su oxidación, en el antienvejecimiento (las arrugas) y su relación con la aparición y desarrollo de varias enfermedades de la piel.1,2
Los signos del envejecimiento en la piel humana se pueden mejorar mediante el suministro de Vitamina C, lo cual ha sido demostrado a través de estudios.1 También está ampliamente demostrado que la administración de la Vitamina C ayuda a la piel en gran medida a la cicatrización de heridas y minimiza la formación de cicatrices elevadas.1 Dicha vitamina tiene baja toxicidad y es fácil de obtener,2 ya sea en presentaciones efervescentes o masticables.
Cebión® cuenta con presentaciones en tabletas masticables y efervescentes con bajo aporte de azúcar, que ayudan a garantizar un adecuado aporte de Vitamina C al cuerpo para ayudar a tener una piel saludable.
Referencias: